Un avance del Evangelio en Oaxaca: Por qué este es un momento decisivo para la plantación de iglesias


Este año tuve el privilegio de acompañar al pastor Cándido Rojas en oración durante la consagración de Bertín como pastor principal de la iglesia en Cerro Iglesias, una comunidad indígena chatina en Oaxaca. Más que una ceremonia formal, fue un poderoso recordatorio de que el evangelio no solo está echando raíces en estos pueblos, sino que está creciendo, perdurando y multiplicándose a través de un liderazgo fiel a lo largo de las generaciones.

La historia en Cerro Iglesias comenzó en 1994, cuando el evangelio llegó por primera vez a la comunidad y doce personas aceptaron a Cristo. Casi tres décadas después, algunos de esos primeros creyentes aún estaban presentes mientras orábamos por Bertin. Él ahora continúa la labor que su padre, el pastor Raymundo, llevó a cabo fielmente durante quince años antes de que el Señor lo llamara a su presencia. Hoy, ese pequeño comienzo se ha convertido en una comunidad eclesial de alrededor de setenta creyentes, un testimonio de la paciencia, el poder y la gracia de Dios.

Ese mismo impulso del evangelio llevó a los pastores regionales en 2024 a orar y ayunar juntos por las comunidades no alcanzadas. De esa carga surgió una campaña evangelística en La Matraca, un lugar conocido por su profunda resistencia espiritual donde trabajan más de 300 brujas. Los lugareños acuden regularmente a ofrecer sacrificios. Durante esa reunión, el Espíritu Santo se manifestó con gran poder. Mientras la música de alabanza regional atraía a la gente, diez personas entregaron sus vidas a Jesucristo. Lo que parecía un terreno árido se convirtió en un lugar de avance, demostrando que la luz de Cristo se extiende incluso en lugares sumidos en la oscuridad.

Ahora, en 2026, ya hay una congregación de quince personas en La Matraca.El pastor Clemente ha asumido la responsabilidad de la misión allí tras el fallecimiento del pastor Raymundo, y su liderazgo es otra señal de que Dios no solo abre puertas para el evangelio, sino que también sostiene la obra a través de transiciones fieles.


Después de esa campaña, comencé a explorar la región circundante y vi que muchas comunidades ocultas siguen sin un testimonio del evangelio. Sin embargo what once seemed unreachable now appears increasingly possible. Churches in Juquila are extending toward Las Trancas and Arroyo Triste, while believers in Atotonilco are advancing from the opposite side. At the same time, disciples in training from the Roca Blanca Missionary Base have been laboring in El Armadillo, where God is also opening doors through their sacrificial service.

Creemos que este es un momento crucial para la plantación de iglesias en Oaxaca y más allá. Ahora necesitamos oración, discernimiento y colaboración constante. Jesús les dijo a sus discípulos que pidieran al Señor de la mies que enviara obreros a su campo, y esa oración sigue siendo urgente hoy. Gracias por acompañarnos —con oración, ánimo y generosidad— mientras el evangelio continúa avanzando hacia lugares donde Cristo aún no es conocido.